Posteado por: gregoriomiranda | 13 noviembre, 2011

Mayte Ciriza recibe el reconocimiento de la asociación ‘Sine Dolore’

Mayte Ciriza, directora del Centro Cultural Ibercaja de Logroño, ha recibido el emblema de honor ‘Sine Dolore 2011‘ La distinción representa el reconocimiento más importante que otorga esta organización a distintas personalidades e instituciones que respaldan y contribuyen a difundir las actividades de la asociación Sine Dolore en el campo del dolor.

Maite Ciriza Y Alicia Alonso

fuente: Noticia periódico La Rioja (Domingo, 13 noviembre 2011)

La asociación ‘Sine Dolore‘ acaba de celebrar el Día Mundial contra el Dolor, con un acto de relevada importancia: Una conferencia impartida por el reconocido Dr. Aizpún.

La conferencia del Dr. Aizpún con motivo de la celebración del Día Mundial contra el Dolor 2011 se tituló “Vivir bien para envejecer mejor“.

Dr. Aizpún

Dr. Aizpún

Conferencia

Conferencia

Posteado por: gregoriomiranda | 17 octubre, 2011

La enfermedad reumática, más cerca cada vez de la curación

La enfermedad inflamatoria reumática está cada vez más cerca de ser curada. A ello ha contribuido el mejor manejo de los tratamientos biológicos. Ahora, el objetivo es conseguir que los análisis moleculares y celulares ofrezcan más datos para el manejo individualizado.

Los nuevos fármacos biológicos son muy eficaces y están cada vez más cerca de lograr la remisión en algunas enfermedades crónicas inflamatorias asociadas a la reumatología. Sin embargo, presentan problemas por su estructura, a nivel biológico, y de mantenimiento y administración del fármaco, lo que hace necesario “seguir investigando por lograr medicamentos aún más sencillos a través de pequeñas moléculas que han de interferir con las células, pero dentro de la propia célula. Hay una serie de medicamentos nuevos que inhiben las señales intracelulares relacionadas con la inflamación, que estarán posiblemente disponibles en el mercado en el plazo de dos años”.

Así se ha expresado Juan Jesús Gómez-Reino, jefe del Servicio de Reumatología del Hospital Clínico Universitario de Santiago de Compostela, que ha participado en el seminario Enfermedades inflamatorias crónicas en Reumatología: fisiopatología molecular, clínica e impacto socio-económico, celebrado en la Universidad Internacional Menéndez Pelayo (UIMP), en Santander.

El también catedrático de la Universidad de Santiago ha explicado a los alumnos que, en la actualidad, lo que se pretende es aprovechar la eficacia de los medicamentos biológicos y facilitar a la vez su utilización disminuyendo el coste.

“Ha habido un cambio tremendo y muy positivo en el tratamiento de la artritis reumatoide (AR), porque tenemos buenos fármacos que utilizamos mejor y antes que hace una década. En el futuro buena parte de las enfermedades inflamatorias crónicas en reumatología llegarán a ser probablemente curables”, ha añadido. En este sentido, ha destacado a modo de ejemplo que el lupus tendrá en poco tiempo un fármaco específico, el primero en cincuenta años, el belimumab, que ha despertado grandes esperanzas.

Hay investigaciones cuyo objetivo es que la biología molecular y celular ayuden a desarrollar perfiles clínicos individuales de pacientes con AR

Según Inmaculada de la Torre Ortega, investigadora clínica del Servicio de Reumatología del Hospital Gregorio Marañón, de Madrid, el avance en el manejo de los fármacos biológicos ha sido espectacular, pero el concepto de remisión en AR es muy reciente y se ha comenzado a manejar de hecho en el año 2010.

“La remisión clínica es posible y se consigue con un abordaje precoz e individualizado de las terapias biológicas, aunque, en ocasiones, la dificultad llega cuando el médico no sabe qué terapia es la más adecuada en cada paciente”.

Perfiles concretos
Llegado este momento, De la Torre ha reconocido que el profesional se decanta mayoritariamente por el “ensayo/error, dado que, hasta cierto punto, todos los pacientes mejoran con alguna de las terapias al uso. Pero aún hoy no somos capaces de comentar a un paciente que la terapia que se le prescribe obedece un determinado perfil clínico, inmunológico o histológico”.

A pesar de que se puede inducir remisión de la enfermedad, lo ideal sería saber en qué pacientes y de qué forma se consigue. En este sentido, el Gregorio Marañón tiene una línea de investigación abierta para “tratar de identificar los perfiles clínicos de los pacientes a través de una estrecha coordinación entre básicos y clínicos, y con el objetivo último de que la biología molecular y celular ayuden a un abordaje más individualizado de los enfermos con artritis reumatoide”.

Coordinación entre clínicos y básicos
Luis Carreño, director del seminario y jefe del Servicio de Reumatología del Hospital Gregorio Marañón, de Madrid, ha hecho especial hincapié en que clínicos y básicos trabajen de manera coordinada, “porque, muy probablemente, la artritis reumatoide (AR) es la suma de varias enfermedades, y todavía no somos capaces de diferenciar pacientes o encontrar perfiles de enfermos que nos permitan decir si es una sola enfermedad o varias lesiones clínicas similares”.

En opinión de Carreño, el avance de la farmacopea en la AR ha sido “espectacular”, y nada tiene que ver el abordaje actual con el de hace diez años. “Es mucho menos agresivo, y ya hemos comenzado a poner sobre la mesa la palabra remisión de la enfermedad, algo impensable hace tres años, cuando hablábamos de mejoría del paciente o incluso de buenos resultados, pero nada más. Ahora mismo el objetivo del reumatólogo es lograr la remisión, si bien para ello hace falta un abordaje muy precoz”, ha agregado el reumatólogo.

Posteado por: gregoriomiranda | 17 octubre, 2011

Los especialistas revisan el tratamiento para la osteoporosis (ElMundo.es)

La evidencia no es rotunda, pero numerosos estudios advierten de los riesgos que pueden entrañar el uso a largo plazo los bifosfonatos, una clase de medicamentos comúnmente utilizados en personas con osteoporosis para mejorar la calidad del hueso. La Agencia Estadounidense del Medicamento (FDA, por sus siglas en inglés) se ha reunido con un comité de expertos para decidir si es seguro el tratamiento a partir del quinto año. En España, según algunos especialistas, se ha prescrito “en exceso”.
“Nuestro país es el que más gasta del mundo en este tipo de fármacos y, sin embargo, no es el que más fracturas registra”, afirma Santiago Muñoz, presidente electo de la Sociedad Española de Reumatología (SER). Con la intención de “prevenir y con buena voluntad”, matiza, “se han tratado con bifosfonatos a mujeres desde el inicio de la menopausia [circunstancia que acelera la destrucción ósea], que estaban sanas y no habían tenido ninguna fractura”.

Desde hace unos años, este sistema está cambiando. Teniendo en cuenta los posibles efectos adversos que puede ocasionar este tratamiento a partir de los cinco años, “sólo lo indicamos en grupos de riesgo”.

Como explica este especialista, la densitometría (prueba para determinar la densidad mineral ósea) no debe ser el único criterio para prescribir los bifosfonatos. Hay otros factores de riesgo: si el paciente ha tenido una fractura previa, la edad (aumenta las probabilidades de osteoporosis), los antecedentes familiares de fracturas de cadera, su masa ósea baja, si es muy delgado, si tiene enfermedades que producen osteoporosis (como la artritis reumatoide) o si toma fármacos que aumentan las probabilidades (como los corticoides).

“Conjugando todos estos aspectos, nos podemos hacer una idea del riesgo de fracturas, también hay escalas que ayudan a decidir quién se puede beneficiar más del tratamiento preventivo”, señala el doctor Muñoz, también jefe de Reumatología del Hospital Infanta Sofía de Madrid.

Un repaso de los efectos adversos
Según una revisión publicada en ‘Cleveland Clinic Journal’, hace varios años aparecieron casos de osteonecrosis de la mandíbula (muerte del hueso por falta de aporte sanguíneo) y la FDA pidió a la empresa fabricante que incluyera en su etiquetado la información sobre el riesgo de esta afección.

En un principio, se relacionaron con el tratamiento a base de bifosfonatos durante varios años. Después, como recuerdan los autores de la Universidad de Washington (Seatle, EEUU), se comprobó que este efecto adverso sólo aparecía en pacientes con cáncer que tomaban estos medicamentos para fortalecer la masa ósea, en los que se consideraba un riesgo asumible dados los beneficios potenciales. “Entre aquellos que sólo tenían osteoporosis, esta enfermedad se manifestaba en menos de una de cada 10.000 personas tratadas”.

Otros trabajos científicos, como el publicado en la revista ‘Journal of Orthopaedic Trauma’, revelan que la toma de bifosfonatos a largo plazo puede ocasionar fracturas de fémur, un problema que suele darse en accidentes de coche, en ancianos o en personas muy debilitadas, no en pacientes mientras caminaban o estaban de pie. De los 20 participantes de este trabajo, 19 eran mujeres en tratamiento con alendronato (uno de los bifosfonatos más populares, aprobado desde 1995) desde hacía una media de 6,2 años.

¿Cómo es posible que un fármaco que mejora la calidad del hueso pueda causar una fractura? La revisión de ‘Cleveland Clinic Journal’ argumenta que el tejido óseo es como la piel. Cuando se produce una pequeña alteración, en condiciones normales, se repara, pero el tratamiento con bifosfonatos suprime este recambio natural del hueso (su destrucción y formación continuas) y dichas lesiones no sólo no se reparan sino que se acumulan.

En realidad, este medicamento “impide perder masa ósea, pero el hueso se vuelve más débil y frágil con el tiempo”, apunta el reumatólogo Santiago Muñoz.

El problema de los estudios realizados hasta el momento es que “incluyen a pocos pacientes (entre 15 y 30) y los resultados, por lo tanto, no son muy significativos. Lo ideal sería analizar a miles de personas tratadas durante suficientes años y a través de biopsias”, indica el galeno. “Pero esto es muy complicado de realizar y difícil desde el punto de vista ético”, agrega.

Hay trabajos que incluso han asociado el tratamiento con bifosfonatos durante 10 años con el cáncer de esófago, pero son muy reducidos y sus conclusiones no son contundentes.

Advertencia y vigilancia regular
Dadas las circunstancias, la decisión de la FDA responde a un principio de prudencia. Ya en 2010, las autoridades sanitarias de EEUU recomendaban a los médicos la revisión periódica de los tratamientos a aquellas mujeres que llevaran más de cinco años tomando bifosfonatos. Unos meses después, la Agencia Europea del Medicamento (EMA) indicaba que todos los medicamentos con bifosfonatos debían incluir en su prospecto una advertencia sobre el riesgo de fracturas. Además, invitaba a “revisar regularmente la necesidad de continuar con el tratamiento, especialmente después de cinco o más años”.

Y en este punto se encuentran actualmente los médicos. Cuando tienen delante una mujer que lleva tomando bifosfonatos desde hace tiempo, “valoramos sus factores de riesgo. Si son mínimos interrumpimos el tratamiento y vigilamos su evolución. Si, por el contrario, la paciente tiene alto riesgo de fracturas, podemos barajar otras alternativas terapéuticas, fármacos sin bifosfonatos”, explica Santiago Muñoz.

La revisión de ‘Cleveland Clinic Journal’ recuerda un estudio que analizaba la base fisiológica de los bifosfonatos y afirmaba que después de cinco años con este tratamiento, el beneficio entre las mujeres que continuaban tomándolo no era mayor que en aquellas que lo dejaban. Un argumento que apoya, por tanto, la interrupción de la medicación o el cambio a otro tipo de fármacos.

Posteado por: gregoriomiranda | 17 octubre, 2011

La terapia celular parece útil contra la lumbalgia

La infiltración de células mesenquimales autólogas de médula ósea podría bastar para tratar determinados casos de lumbalgia. Así lo sugiere un estudio piloto llevado a cabo por investigadores españoles.

Un estudio piloto realizado por un grupo de investigadores de la Red de Terapia Celular del Instituto de Salud Carlos III (Red TerCel) muestra que la aplicación de células mesenquimales autólogas en el tratamiento del dolor crónico de espalda puede ser una alternativa de similar eficacia a la opción quirúrgica convencional. Los resultados de este trabajo aparecen en la edición digital de Transplantation.

El trabajo de los investigadores de la Red TerCel, pertenecientes al centro mixto Instituto de Biología y Genética Molecular (Universidad de Valladolid- CSIC) y al Centro Médico Teknon, de Barcelona, es el primero que aplica esta terapia celular en la lumbalgia, de la que sólo existían estudios experimentales, según destaca uno de los autores principales, Javier García Sancho, del citado instituto vallisoletano (IBGM).

La lumbalgia es la segunda causa de baja laboral, según datos de la Dirección General de Investigación e Innovación de la Comisión Europea. Afecta a 67 millones de personas en la Unión Europea, de las cuales unos 5 millones son españoles. Se estima que el 75 por ciento de la población sufre dolor lumbar en algún momento de su vida; el 90 por ciento lo supera antes de los tres meses, pero en un 5-10 por ciento se cronifica. Una de las causas más frecuentes de esa cronicidad es la degeneración del disco, bastante común a partir de los 50 años, aunque suele ser asintomática. Cuando la degeneración produce lumbalgia crónica y el tratamiento conservador es insuficiente, la solución quirúrgica habitual es la artrodesis, que se emplea en unos mil casos cada año en España.

Trabajo en equipo
El grupo de la Clínica Teknon, de Barcelona, se ha encargado fundamentalmente del desarrollo clínico, mientras que el grupo de Valladolid se ha centrado en la preparación de las células.

“Se inyectaron en los pacientes las células mesenquimales autólogas seleccionadas y expandidas en la sala blanca. En este trabajo presentamos los resultados al año desde el tratamiento, aunque pronto tendremos los datos a dos años de la terapia”. Según explica el investigador, la eficacia medida en artrodesis en pacientes que no responden al tratamiento médico se sitúa entre el 30 y el 70 por ciento de éxito, y con la terapia celular se ha alcanzado el 71 por ciento de éxito a un año.

Los investigadores constataron por un lado un efecto analgésico, que “atribuimos a efectos tróficos de las células mesenquimales inyectadas, con los que se modifica el entorno del tejido donde se inyectan; es un efecto demasiado rápido para achacarlo a la regeneración. Por otro lado, al año, en la resonancia magnética se observa que el contenido de agua de los discos afectados aumenta en algunos pacientes, lo que sí parece implicar el establecimiento de las células mesenquimales y una proliferación”. En los estudios en animales no se ha clarificado si se produce tal proliferación o bien una estimulación de otras células troncales presentes en el lugar infiltrado. “Tenemos mucha curiosidad por estudiar bien ese efecto con los datos a dos años”, comenta García Sancho.

La terapia celular ofrece la ventaja de que es una intervención no quirúrgica, más simple que la artrodesis; además, no impide que se recurra a esta última si fuera necesario. El principal inconveniente, con todo, es que se trata de un procedimiento por el momento caro”.

Estos científicos quieren estudiar ahora el efecto de la terapia con más de una infiltración. Además, ya han tratado a otra veintena de casos, autorizados de forma individual como uso compasivo por la Agencia Española de Medicamentos.

Posteado por: gregoriomiranda | 25 septiembre, 2011

El 10,4 por ciento de españoles tienen dolor torácico de origen no cardiaco

La prevalencia del dolor torácico no cardiaco en la población española es del 10,4 por ciento y el 42 por ciento de estas personas consultan al médico habitualmente, lo que genera un elevado gasto sanitario. Diagnósticos precisos y, sobre todo, información exacta a través de unidades específicas son algunas de las soluciones a este complejo proceso.

La prevalencia del dolor torácico no cardiaco en la población española es del 10,4 por ciento y el 42 por ciento de estas personas consultan al médico habitualmente, lo que genera un elevado gasto sanitario. Éstas son algunas de las conclusiones de un estudio epidemiológico realizado por el Servicio de Aparato Digestivo que dirige el profesor Manuel Díaz-Rubio en el Hospital Clínico Universitario San Carlos, de Madrid. El trabajo ha concluido ya, pero los datos todavía se están procesando.

Parte de los resultados se han dado a conocer en el último Congreso Americano de Gastroenterología, que se ha celebrado en Chicago, y en España Díaz Rubio los ha presentado durante las IV Jornadas de Formación en Gastroenterología que él mismo ha coordinado y que ha organizado Aquarius en Bayona (Vigo). “Sólo hay cinco estudios en el mundo de epidemiología del dolor torácico y uno de ellos es éste”, ha explicado el experto.

Los autores partieron de datos desvelados en investigaciones anteriores, como que hasta el 25 por ciento de los diagnósticos de dolor torácico en urgencias son de origen no cardiaco y que 7 de cada 10 del 75 por ciento restante presentan una coronariografía normal si se les realiza. Las causas señaladas son diversas, fundamentalmente enfermedades esofágicas, ansiedad y trastornos musculoesqueléticos.

El dolor torácico se asocia a menor calidad de vida, tanto física como mental, y a una mayor prevalencia de ansiedad, depresión y reflujo gastroesofágico

Prevalencia significativa
En el estudio español han participado 3.000 personas mayores de 18 años y residentes en todas las autonomías. El objetivo primario era estimar la prevalencia del dolor torácico en España y, como secundarios, evaluar los factores de riesgo asociados con la presencia de este dolor en general, estimar el papel del reflujo gastroesofágico, valorar la importancia relativa de los factores psicológicos y estimar el impacto sobre la calidad de vida y sociosanitario.

Las conclusiones desvelan una prevalencia “muy significativa”, del 10,4 por ciento, ha subrayado Díaz-Rubio; también que el 42 por ciento consulta habitualmente al médico produciendo un importante gasto sanitario. Se confirma, asimismo, que la presencia de dolor torácico se asocia a un deterioro de la calidad de vida, tanto en la esfera física como mental, y a una mayor prevalencia de la ansiedad, depresión y reflujo gastroesofágico.

Según el coordinador del curso patrocinado por Aquarius, el reflujo gastroesofágico es el motivo en más del 70 por ciento de los casos. Muchos pacientes presentan un cuadro de ansiedad añadido, que puede ser una causa del dolor torácico o una consecuencia. La frecuencia en hombres y mujeres es la misma y, a diferencia del que tiene su origen en un problema cardiaco, disminuye con la edad.

Díaz-Rubio ha comentado los problemas que plantea el dolor torácico no cardiaco: “Son pacientes complejos, implican problemas de gestión hospitalaria, de gasto sanitario y de incertidumbre”. El profesor ha destacado su vinculación cultural al corazón: “Es siempre un síntoma de alarma porque todo paciente piensa que tiene una angina de pecho o un infarto de miocardio”. Además, la realidad demuestra que, una vez descartada una patología cardiaca, el paciente continúa consultando al médico o acudiendo a los dispositivos de urgencias cuando vuelve a aparecer el dolor: “Es un círculo que resulta difícil romper”.

Unidades específicas
Durante su intervención, ha puesto un ejemplo muy clarificador: un varón de 59 años, ejecutivo, cuyo padre falleció de infarto de miocardio, fumador (30 cigarrillos al día) y vida sedentaria. Sin embargo, las pruebas descartan una enfermedad cardiaca y le diagnostican ansiedad, reflujo gastroesofágico y esofagitis, para lo que recibe tratamiento. Mejora inicialmente pero sigue preocupado y estresado pensando que tiene algo en el corazón, como su padre. Los episodios de dolor torácico son cada vez más frecuentes y en los últimos tres años ha ingresado cuatro veces en urgencias, siempre con electrocardiografía y analíticas normales. Sigue tratándose el reflujo, aunque de modo irregular, y piensa que los médicos no le hacen caso.

El profesor ha reconocido que no hay una receta milagrosa para superar las dificultades que presentan estos pacientes. Uno de los caminos es la creación de unidades específicas como la que hay en su hospital, donde los pacientes reciben explicaciones en profundidad y atención particular.

Posteado por: gregoriomiranda | 25 septiembre, 2011

La toxina botulínica no alivia el dolor de cuello (Cochrane Libr)

Una revisión de estudios publicados sugiere que el ingrediente activo de una inyección de toxina botulínica (Botox) no alivia el dolor de cuello ni ayuda a los que lo padecen a hacer actividad física o mejorar la calidad de vida. “La evidencia sólo sugiere que no da resultado”, sentenció el autor de la investigación, Dr. Paul Michael Peloso. Los pacientes con dolor de cuello “deben conversar con el médico sobre otras terapias”.

La toxina botulínica se utiliza para tratar varias enfermedades, desde arrugas hasta migrañas y sudoración excesiva. Botox es una de las marcas disponibles y ninguna fue aprobada por la Food and Drug Aministration (FDA) de Estados Unidos para el tratamiento del dolor de cuello, aunque los médicos la usan para fines no autorizados.

Según el Instituto de Medicina, el dolor crónico, incluido el de cuello, le cuesta a Estados Unidos más de 600.000 millones de dólares por año; afecta a 4 de cada 10 adultos.

Paul Michael J Peloso, director de Merck Research Laboratories, en Nueva Jersey (Estados Unidos), indicó que los médicos consideran el uso del ingrediente de Botox para tratar el dolor de cuello cuando el resto de los tratamientos o el ejercicio, no dan resultado. Cada inyección cuesta unos cientos de dólares y hay que repetirlas cada tantos meses para sostener el efecto. La revisión incluyó 9 estudios sobre el efecto de la toxina botulínica A (Botox) en pacientes con dolor de cuello nuevo o crónico y cefaleas asociadas.

Esos estudios compararon el efecto de la toxina con inyecciones placebo u otros tratamientos analgésicos mediante las respuestas de los pacientes o las observaciones de los médicos, la aptitud física y la calidad de vida. Los estudios incluyeron un total de 503 pacientes (272 tratados con las inyecciones de Botox).

El equipo de Peloso destacó que algunos estudios tuvieron limitaciones en la forma de dividir a los pacientes en grupos o evitar que conocieran qué tratamiento recibían.

Pero, juntos, los estudios sugirieron que el Botox no había aliviado el dolor de cuello o las cefaleas asociadas, ya sea solo o combinado con ejercicio o analgésicos, al revaluar a los pacientes a las 4 semanas y a los 6 meses del tratamiento.

Además, los usuarios de toxina botulínica fueron más propensos a tener efectos adversos, como molestias o síntomas gripales, que los grupos control.

El equipo publica en “Cochrane Library” que casi todos los estudios demostraron que los beneficios no superaron los riesgos potenciales.

Peloso señaló que, por ahora, la mejor opción para aliviar el dolor de cuello sería el ejercicio que fortalece los músculos y mejoran la movilidad.

Posteado por: gregoriomiranda | 25 septiembre, 2011

¿Le duele algo? Enderécese y se sentirá mejor

La investigación de las universidades del Sur de California (USC), Estados Unidos, y de Toronto, Canadá, encontró que una mala postura no sólo causa una mala impresión, también puede hacernos físicamente débiles.
Por el contrario, dicen los científicos en Journal of Experimental Social Psychology (Revista de Psicología Social Experimental), enderezar la columna y adoptar una postura dominante reduce nuestra sensibilidad al dolor.

Tal como explica el doctor Scott Wiltermuth, profesor de organización gerencial de la USC, estudios en el pasado han mostrado que adoptar una postura dominante puede cambiar los niveles hormonales del individuo e incrementar su propensión a tomar riesgos.

El profesor Wiltermuth se dedica a investigar cómo los individuos se comportan e interactúan en grupos y parejas y como la dinámica interpersonal impacta sus funciones.
En el nuevo estudio deseaba ampliar las investigaciones sobre el poder psicológico de la postura corporal, para observar si ésta también puede tener un impacto físico, en particular si puede influir en la sensibilidad al dolor.

Cambio hormonal
Junto con la doctora Vanessa Bohns, experta en conducta organizativa de la Universidad de Toronto, llevaron a cabo dos experimentos en los que los participantes debían adoptar tanto poses dominantes como sumisas y neutrales mientras eran sometidos a una fuente de dolor.

“Aunque la mayoría de la gente nos encogemos como un ovillo cuando nos duele algo, el estudio sugiere que deberíamos hacer lo opuesto”
Dr. Scott Wiltermuth

También debían llevar a cabo una prueba para medir su fuerza de agarre.

Los experimentos se llevaron a cabo tanto con los participantes solos como acompañados de una pareja con la que debían interactuar.

Los científicos encontraron que los participantes que adoptaron poses dominantes mostraron mayores umbrales de dolor que los que adoptaron poses sumisas o neutrales.

Y no sólo eso, dicen, los resultados mostraron que la postura también tiene un impacto en la interacción personal.

“Los participantes que interactuaron con una pareja sumisa mostraron un umbral de dolor más alto y una mayor fuerza de agarre que los participantes que interactuaron con una pareja dominante”.

Los científicos creen que el efecto se debe a que enderezar el cuerpo tiene un impacto en los niveles de hormonas vinculadas al dolor.

“Aunque la mayoría de la gente nos encogemos como un ovillo cuando nos duele algo, el estudio sugiere que deberíamos hacer lo opuesto” afirman los investigadores.

“De hecho, el estudio sugiere que encogernos en un ovillo podría hacer la experiencia de dolor más poderosa porque te hace sentir que no tienes ningún control sobre tus circunstancias, lo que a su vez intensifica la anticipación del dolor”.

“En lugar de esto, trate de sentarse o pararse derecho, inflando su pecho y expandiendo su cuerpo”.

Sensación de poder
Estas conductas, dicen los investigadores, pueden crear una sensación de poder y control que a su vez hacen al proceso más tolerable.

Los científicos creen que la postura expansiva podría ayudar a elevar los niveles de testosterona, que está asociada con una mayor tolerancia al dolor, y disminuir los niveles de cortisol, la hormonal asociada al estrés, lo cual podría hacer la experiencia menos estresante.

Tal como señala el doctor Wiltermuth, estos resultados sugieren que mantenerse erguido y “con la frente en alto” también podría tener un impacto en el dolor emocional.

“Es posible asumir que las posturas dominantes nos ayuden para que cuando recordemos un evento emocional angustioso sea menos doloroso”.

Y como la postura de la gente que nos acompaña también parece tener un impacto, los investigadores sugieren que quizás los médicos y trabajadores de salud deberían adoptar posturas más sumisas ante sus pacientes, en particular a quienes deben someterse a procedimientos dolorosos.

De esta forma, dicen, podrían disminuir el estrés del enfermo y quizás hacerlo menos susceptible al dolor.

Posteado por: gregoriomiranda | 25 septiembre, 2011

Tomar más calcio del recomendado no reduce el riesgo de osteoporosis

Los resultados de un estudio demuestran que las mujeres tenían el riesgo más bajo de sufrir fracturas cuando consumían alrededor de 750 miligramos de calcio diarios. Sin embargo, el riesgo de fracturas en mujeres que comenzaron a aumentar su ingesta de calcio no descendió. Investigadores de la Universidad Uppsala, en Suecia, han constatado que, aunque cantidades moderadas de calcio –que estarían entorno a los 700 miligramos al día– son vitales para mantener sanos los huesos, no es necesario comenzar a incrementar la ingesta de calcio para reducir el riesgo de sufrir fracturas u osteoporosis en la edad adulta.

Cuando las personas envejecen, sus huesos pierden calcio y aumenta su riesgo de sufrir fracturas y osteoporosis, sobre todo en el caso de las mujeres. Además de ser causa de sufrimiento a nivel individual, las fracturas son un enorme agujero en los bolsillos de los servicios sanitarios en todo el mundo.

Con el envejecimiento poblacional, esta carga se incrementará en los próximos años. Por ello, prevenir es un importante asunto de salud pública, según apuntan los autores de este trabajo, liderado por la investigadora Eva Warensj, de la Universidad Uppsala.

La importancia de aumentar la ingesta de calcio para compensar su pérdida ha sido un tema de debate durante mucho tiempo y todavía no hay consejos claros en este sentido.

Esta situación se refleja en el amplio abanico de recomendaciones de ingesta diaria de calcio que se dan a las pacientes a partir de los cincuenta, que en Reino Unido en la actualidad es de 700 miligramos, en Escandinavia de 800 miligramos y de 1.200 en Estados Unidos.

Con el objetivo de investigar los vínculos entre la ingesta de calcio a largo plazo y el riesgo de fracturas, los autores de este trabajo revisaron datos de un gran estudio poblacional realizado sobre mujeres suecas en el año 1987.

Unas 61.433 mujeres nacidas entre 1914 y 1948 participaron en el ‘Swedish Mammography Study’ y de ellas, 5.022 participaron en un grupo más pequeño perteneciente a una sub-investigación.

Todas las participantes recibieron seguimiento durante 19 años. En este tiempo, 14.738 (24%) mujeres tuvieron su primera fractura y de ellas, 3.871 (6%) sufrieron su primera fractura de cadera. El 20 por ciento del subgrupo tenía osteoporosis.

Los investigadores utilizaron una serie de cuestionarios para conocer mejor los cambios en la dieta de las participantes y en particular, sus ingestas de calcio y el uso de suplementos y multivitaminas.

Estas mujeres proporcionaron también información sobre su estatus menopausal, si utilizaban o no terapia de estrógenos post-menopausia, su peso, altura, hábitos tabáquicos, cuánta actividad física realizaban y su nivel de educación.

Los resultados demostraron que las mujeres tenían el riesgo más bajo de sufrir fracturas cuando consumían alrededor de 750 miligramos de calcio diarios. Sin embargo, el riesgo de fracturas en mujeres que comenzaron a aumentar su ingesta de calcio no descendió.

Hay algunas evidencias de que una alta ingesta de calcio puede incrementar la tasa de fracturas de cadera, aunque los autores de este trabajo advierten de que estos resultados deben ser interpretados con precaución.

Los investigadores concluyen diciendo que, mientras que bajos niveles de ingesta de calcio –menos de 700 miligramos diarios– aumentan el riesgo de fracturas y osteoporosis, no hay necesidad de comenzar a elevar este consumo por encima de esta cantidad, ya que este aumento no reduce el riesgo de fractura u osteoporosis.

Posteado por: gregoriomiranda | 5 julio, 2011

Los avances en neurogénesis, premio Príncipe de Asturias

Los científicos Joseph Altman, Arturo Álvarez-Buylla y Giacomo Rizzolatti han merecido el premio Príncipe de Asturias de Investigación Científica y Técnica, fallado en Oviedo, por sus aportaciones en el campo de la neurogénesis y el descubrimiento de las neuronas espejo.

El jurado encargado del fallo del premio Príncipe de Asturias de Investigación Científica y Técnica ha decidido por unanimidad otorgar el premio a la candidatura conjunta del estadounidense Joseph Altman, el mexicano Arturo Álvarez-Buylla y el italiano Giacomo Rizzolatti. Los tres son considerados referentes mundiales en el campo de la neurología y han proporcionado pruebas sólidas sobre la regeneración neuronal en cerebros adultos. Sus investigaciones han abierto esperanzadoras vías a una nueva generación de tratamientos para combatir enfermedades neurodegenerativas o asociadas al cerebro, como el mal de Alzheimer y el de Parkinson, así como para la comprensión y posible tratamiento del autismo.

El jurado ha tenido en cuenta que fue Joseph Altman quien constató la neurogénesis en mamíferos adultos en los años 60, sugiriendo que las nuevas neuronas desempeñan un papel crucial en los procesos de la memoria y el aprendizaje, un descubrimiento que apoya el concepto de plasticidad cerebral.

Sobre Arturo Álvarez-Buylla el jurado ha valorado la identificación de los mecanismos fundamentales inherentes a la neurogénesis y las células gliales como progenitoras de nuevas neuronas, así como la migración en cadena de estas últimas a diferentes zonas del cerebro. Abre asimismo nuevas pistas sobre el origen de los tumores cerebrales.

Neuronas espejo
Respecto a Giacomo Rizzolatti el jurado se ha fijado en el descubrimiento de las neuronas espejo, que se activan no sólo durante la ejecución de una acción, sino también durante la observación de ésta, y que proporcionan un marco adecuado para la comprensión de los mecanismos subyacentes a la empatía emocional, imitación, comunicación y nuestro comportamiento social.

Según el acta del jurado, los descubrimientos de estos tres investigadores se encuentran entre los hallazgos más importantes de la neurobiología, cambiando la forma de entender el cerebro, desde los tiempos del profesor Santiago Ramón y Cajal.

Al premio Príncipe de Asturias de Investigación Científica y Técnica, cuyo jurado ha estado presidido por Enrique Moreno, optaban en esta convocatoria 41 candidaturas de 19 nacionalidades distintas.La candidatura premiada fue apoyada por Ricardo Miledi, premio Príncipe de Asturias de Investigación Científica y Técnica 1999, y por Paul Greengard, premio Nobel de Medicina en 2000.

Joseph Altman
Inició sus investigaciones en 1961 en el Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) hasta que en 1968 se trasladó a la Universidad de Purdue (Indiana). Siendo investigador independiente del MIT, en la década de 1960, descubrió la neurogénesis en adultos, hallazgo que recibió muy poca atención por parte de la comunidad científica hasta que en 1990 se demostró su veracidad. Su labor investigadora certificó, mediante la técnica de autorradiografía con timidina tritiada para marcar células en división, la existencia de neurogénesis en áreas del cerebro posnatal y adulto de la rata, especialmente en el bulbo olfativo y el giro dentado. Asimismo, sugirió que estas nuevas neuronas desempeñan un papel crucial en los procesos de la memoria y el aprendizaje. Se ha demostrado en varias especies que a lo largo de toda la vida continúan generándose nuevas neuronas.

Giacomo Rizzolatti
En Padua se licenció en Medicina y se especializó en Neurología. En la actualidad es profesor en la Universidad de Parma. Estudió el sistema motor y su relación con las funciones cognitivas. A principios de la década de 1990, descubrió en el cerebro de los monos un tipo de neuronas que se activan no sólo al realizar una acción concreta, sino también cuando observa a un congénere realizar la misma acción. Denominadas neuronas espejo, ese hallazgo inició una revolución en la comprensión del modo en que se interactúa con los demás. Investigaciones posteriores demostraron el papel de estas neuronas en el ser humano y sus distintas implicaciones en las capacidades sensoriales y el desarrollo del lenguaje y la comunicación. Las neuronas espejo son las que permiten explicar la imitación y la empatía, y un déficit de ellas podría ser responsable del autismo.

Arturo Álvarez-Buylla
Licenciado en Investigación Biomédica por la Universidad Nacional Autónoma de México en 1983, se doctoró en la Universidad de Rockefeller en 1988, institución donde ejerció la docencia hasta 2000. Es investigador y profesor de Anatomía y Neurocirugía en la Universidad de California, en San Francisco. Sus principales campos de trabajo son la neurogénesis del cerebro de mamíferos adultos, el ensamblaje del cerebro, los tumores cerebrales y la ontogenia y filogenia del comportamiento. Halló que una subpoblación de células gliales funciona como progenitora primaria de nuevas neuronas que se incorporan al bulbo olfativo. Describió en ese sistema la zona subventricular, que es origen de la neurogénesis de células olfativas en el adulto y la migración en cadena de estas células para alcanzar el bulbo olfativo, siguiendo la vía rostral migratory stream.

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